Carlos Alcaraz afirma que «ser número 1 era mi objetivo esta temporada». Sobre su rivalidad, añade: «La pelota no está ahora en el tejado de Sinner, pero espero una versión diferente de él; cambiará para intentar ganarme la próxima vez.»

Carlos Alcaraz, tras conquistar el US Open y recuperar el número 1 del ranking mundial, habló con la prensa española sobre sus futuras ambiciones y los desafíos que le esperan con Jannik Sinner. Cuando le preguntaron si esta era su mejor versión, respondió:
«Siento que estoy en el mejor momento de mi carrera hasta ahora, pero todavía tengo mucho margen de mejora. Aún no he alcanzado mi 100% y estoy trabajando para lograrlo. Creo que, a los 22 años, ser la mejor versión de toda tu carrera es complicado. Tengo cosas que mejorar, el mejor Carlos todavía está por emerger.»
También desestimó con un «ace» las críticas sobre su forma de celebrar después del triunfo, cuya fiesta comenzó en el restaurante Chez Margaux y continuó en la discoteca Amber Room:
«Es cierto que me gusta disfrutar de la vida, ¿pero a quién no le gusta? ¿Quién no se ha divertido a los 22 años? Se trata de pasar tiempo de calidad en casa para luego llegar motivado a los torneos.»
El Duelo
Alcaraz es consciente de que, en su camino, se encontrará de nuevo con Jannik Sinner, una constante en las últimas temporadas. Reconoce que los cambios de estrategia anunciados por Sinner también le exigirán a él un nuevo nivel de preparación:
«La pelota no está ahora en su tejado, él tiene que mejorar algo para poder ganarme. Y yo tengo que estar preparado para ver qué hará diferente. Creo que esa es la belleza de esta rivalidad que estamos viviendo. Ambos estamos mejorando a nivel tenístico, dentro y fuera de la cancha. Nos empujamos mutuamente al límite de tal manera que, después de cada partido, sabemos claramente qué debemos mejorar. Es fantástico. Y, por supuesto, espero un Jannik diferente; cambiará algo para intentar ganarme la próxima vez. Y yo estaré preparado para ello.»

El Ranking
Alcaraz compartió que su objetivo principal de la temporada era alcanzar el puesto número 1 del mundo, un hito que ahora ostenta con 7 títulos (incluidos Roland Garros y el US Open) y 67 partidos ganados:
«Me lo propuse al inicio del año, y ver que lo he logrado es increíble. El US Open fueron dos semanas espectaculares, con un nivel de tenis altísimo, pero sobre todo mental, de lo que me siento muy orgulloso.»
A pesar de sus éxitos, mantiene la humildad:
«¿Cómo me mantengo con los pies en la tierra? Sé que siempre hay margen de mejora. Siempre vendrá alguien, otro jugador, incluso Jannik, que me superará o será mejor. Y tenemos que seguir adelante, entrenando, mejorando. Nunca seré perfecto, así que tengo que hacerlo.»

