La nueva etapa en la carrera de Aleix Espargaró, como piloto de pruebas para Honda HRC tras dejar Aprilia Racing, se suponía que sería más tranquila. Sin embargo, el piloto español vuelve a ser el centro de atención, pero no por sus actividades de desarrollo de la RC213V.
Los expilotos de MotoGP a menudo tienen dificultades para moderar su velocidad, y Aleix Espargaró parece ser un claro ejemplo.
La última controversia en torno a Espargaró no está relacionada con la Honda RC213V ni con su nuevo rol en HRC, sino con un descenso en bicicleta imprudente que se hizo viral rápidamente en las redes sociales.
Un breve video de ocho segundos fue suficiente para generar un gran revuelo.
En el video, un ciclista es filmado descendiendo a toda velocidad el puerto de Els Àngels, cerca de Girona. ¿El problema? En un paso estrecho, adelanta peligrosamente a dos coches en pleno descenso, realizando una maniobra más propia de una carrera de MotoGP que de un entrenamiento en carretera.
Los internautas identificaron rápidamente a Aleix Espargaró, gracias a su indumentaria de Lidl-Trek, su silueta y su estilo. Varios testigos incluso afirmaron haberlo visto en la cima del puerto antes del descenso, lo que descarta cualquier montaje.
Si bien algunos aficionados aplaudieron su audacia, la reacción del equipo Lidl-Trek ha sido mucho más severa.
Lidl-Trek reacciona: «Nos tomamos este asunto muy en serio»
Aunque ya no compite en las grandes carreras con la formación estadounidense, Espargaró sigue siendo embajador oficial del equipo. Y al usar esta camiseta, se representa una estructura que cuenta con estrellas del pelotón mundial como Juan Ayuso o Mads Pedersen.
La reacción interna no se hizo esperar. Según el diario El País, el equipo fue muy claro:
«Hemos tomado conocimiento de las imágenes que circulan en las redes sociales esta semana y queremos ser muy claros: el comportamiento mostrado no refleja en absoluto los valores ni las normas que nos rigen como equipo.» Es decir, este tipo de acrobacia no es aceptable para la formación.
El equipo añadió una segunda declaración: «nos tomamos este asunto muy en serio y estamos en contacto directo con el corredor», sugiriendo que podrían tomarse medidas más allá de una simple reprimenda.
Cabe destacar que Espargaró nunca ha ocultado su obsesión por el ciclismo. Durante su carrera en MotoGP, recorría más de 20.000 kilómetros al año en bicicleta. Una carga de entrenamiento digna de un ciclista profesional.
Esta pasión incluso lo llevó a participar en eventos extremos como la Cape Epic en BTT.
Pero aquí radica el problema: el cerebro de un piloto de MotoGP está programado para atacar. Y en una carretera abierta, esta mentalidad puede volverse rápidamente explosiva.
Por ahora, Aleix Espargaró no ha publicado ninguna reacción oficial en sus redes sociales. Silencio total.
Pero la pregunta sigue abierta: ¿hasta qué punto un piloto acostumbrado a rozar el límite puede seguir jugando con el peligro… una vez fuera de los circuitos?
En una pista de MotoGP, los riesgos están calculados. En una carretera abierta, no lo están. Y esta vez, Aleix Espargaró quizás acaba de descubrirlo.

