La leyenda del tenis, seis veces ganador de torneos de Grand Slam, Boris Becker, compartió recientemente su opinión sobre el partido final del torneo ATP Masters 1000 en Shanghái. Este año, la fase decisiva vio enfrentarse a tenistas menos conocidos en el circuito: el monegasco Valentin Vacherot y el francés Arthur Rinderknech.
Becker señaló que la ausencia de los principales jugadores del mundo en una final de esta categoría es, sin duda, un motivo de descontento para la ATP. Subrayó que, tanto para los patrocinadores como para los aficionados, la falta de nombres tan destacados como los habituales es una desventaja significativa. «Quizás la presencia de Medvedev o Djokovic en las semifinales habría salvado la situación, pero una final entre Rinderknech y Vacherot…», comentó Becker, expresando su preocupación por el nivel de atracción del evento.
Según el extenista, es poco probable que esta final obtenga altas calificaciones de audiencia o genere el mismo entusiasmo que un encuentro con estrellas de renombre. Aunque el equipo de medios de la ATP pueda intentar presentar el evento como un momento clave de la temporada de tenis, Becker recordó que los torneos Masters 1000 originalmente implican la participación y un rendimiento exitoso de al menos los diez mejores jugadores del mundo, llegando al menos hasta los cuartos de final. Becker reconoció que una situación tan ideal no siempre es posible en la práctica, «pero así es la vida», concluyó con cierta resignación.

