El Panathinaikos, mermado por las ausencias de jugadores clave como Juancho Hernangómez, Jerian Grant, Nigel Hayes-Davis y Nikos Rogkavopoulos, sufrió una derrota ante su eterno rival, el Olympiakos (94-101), en el campeonato. Sin embargo, el entrenador del Pana, Ergin Ataman, optó por no usar las bajas como excusa, dirigiendo su ira, una vez más, hacia el arbitraje.
«Esto fue teatro, no un partido de baloncesto. No podemos hablar de baloncesto esta noche», declaró Ataman, fiel a su estilo polémico que ha marcado el inicio de la temporada. Pero en esta ocasión, el estratega turco fue un paso más allá, criticando directamente a dos jugadores del equipo contrario.
Ataman cuestionó: «¿Pueden Tyler Dorsey y Thomas Walkup jugar juntos en la selección nacional? No, porque son dos jugadores naturalizados. Pero en la liga, sí pueden. Se les da esta oportunidad. Esto solo ocurre en una liga como esta. En otros países, no creo que sea posible. Sasha Vezenkov juega para Bulgaria, eso hace tres naturalizados, más seis extranjeros y tres árbitros.»
Con estas declaraciones cargadas de indignación, el técnico turco dejó clara su percepción de un sistema desequilibrado y su frustración con el desarrollo del encuentro.

