Gianmarco Pozzecco, con aproximadamente 25 años, hizo una declaración atrevida en una entrevista, afirmando que un oponente no anotaría más de seis puntos contra su equipo. Estaba profundamente convencido de su capacidad para contenerlo, a pesar de no ser conocido por sus habilidades defensivas. Mirando hacia atrás, se preguntó qué lo había impulsado a tal bravuconería.
El Inicio Desastroso
El partido comenzó de la peor manera posible para Pozzecco. Nada más empezar, el oponente encestó un triple, luego un segundo, sobre el cual Pozzecco cometió una falta, enviándolo a la línea de tiros libres. Todo esto sucedió en menos de un minuto.
Era obvio que el jugador serbio, Djordjevic, había leído los comentarios previos al partido del italiano. Mientras el tiro libre estaba en el aire, el oponente se giró hacia Pozzecco y le espetó: «Lo siento, jefe… siete puntos». Pozzecco se dio cuenta al instante de que había hecho el ridículo.
Una Lección Memorable
Al final del partido, Djordjevic había acumulado más de 40 puntos, dejando una profunda impresión en el base italiano. Para Pozzecco, fue una lección inolvidable: nunca se debe provocar a un oponente de esa manera.

