En el Inter se respira un ambiente de planificación para los últimos movimientos del mercado, con el objetivo de reforzar el equipo de Chivu con dos incorporaciones fundamentales: un centrocampista «todoterreno», dotado de gran dinamismo, y un defensa versátil. La directiva y el técnico están en plena sintonía con estas prioridades.
El Replicante en el Mediocampo
Aunque Manu Koné de la Roma sigue siendo la primera opción absoluta para el mediocampo, las comunicaciones con la capital son difíciles y no se han abierto brechas significativas. Por ello, el Inter está evaluando alternativas más jóvenes. Entre varios nombres, Djaoui Cissé, un talentoso joven de 21 años del Rennes, destaca por sus características. Otras hipótesis incluyen a Mahamadou Doumbia, un mediocentro de la categoría 2004 del Amberes, también observado con interés por otros grandes clubes.

Koné, pilar de la selección francesa, es el perfil ideal para el Inter, que estaría dispuesto a invertir en él todo el presupuesto previamente destinado a otras operaciones, alrededor de 45 millones. Sin embargo, la delicada situación financiera de la Roma complica el acuerdo. Por eso, el presidente Beppe Marotta y el director deportivo Piero Ausilio continúan su búsqueda en Europa de un centrocampista capaz de revolucionar el departamento. Cissé, de la misma edad que Doumbia y pilar de la sub-21 francesa, se reveló como una de las sorpresas en el último Europeo sub-21 con tres goles marcados, atrayendo la atención de media Europa. A pesar de que su club lo ha blindado hasta 2029 y pide cifras muy superiores a los 30 millones (consideradas demasiado altas por el Inter para un talento aún no plenamente explotado), sus cualidades – modernidad, presión inteligente, verticalidad y capacidad de ruptura – coinciden exactamente con las requeridas.
En Defensa: Nuevas Opciones

Paralelamente, la directiva trabaja en un defensa capaz de rejuvenecer la línea, actualmente confiada a veteranos como Acerbi y De Vrij. Se han registrado dificultades en las negociaciones con el Udinese por Oumar Solet, otro defensa francés. El Udinese no está dispuesto a un préstamo, una condición fundamental para el Inter, que vincularía la compra del joven de 24 años a la resolución de sus problemas legales (una acusación de agresión sexual). En caso de que Pavard se marche, buscado insistentemente por clubes saudíes como el Neom y por algunos equipos franceses, la inversión en el defensa podría ser más considerable. En tal caso, la atención podría recaer en Renato Veiga, nacido en 2003, ex Juventus, ahora de vuelta en el Chelsea tras una cesión. También para él se vislumbra una venta definitiva, con una valoración que supera los 30 millones.


