El tenista número dos del mundo, Jannik Sinner, ha compartido su perspectiva sobre cómo la suspensión por dopaje de tres meses al comienzo de la temporada ha influido en su condición física al final del año.
Cuando se le preguntó si esta interrupción había afectado la fase actual de la temporada y si, al haber jugado menos, se sentía más fresco en comparación con años anteriores, Sinner respondió:
«No ha sido un camino fácil. El año pasado, por ejemplo, también planificamos muy bien la temporada y logré un excelente cierre, en parte porque me salté algunos torneos.
No puedo asegurar si esta decisión fue acertada o no; uno nunca sabe con certeza. Constantemente intento comprender mejor mi propio cuerpo, aunque a los 23-24 años esto es un reto, ya que uno es joven y todavía no comprende completamente qué es lo más beneficioso. En momentos así, es crucial contar con los mejores profesionales a tu lado.
Perderse tres meses… Es más llevadero de aceptar cuando la razón es una lesión. Este año, la situación fue distinta, y resultó verdaderamente complicado. Sin embargo, aproveché ese tiempo para dedicarme intensamente al trabajo. Entrenamos muchísimo, y siento que mi físico mejora progresivamente con cada sesión.
No obstante, el año pasado también llegué al final de la temporada con una sensación de frescura, gracias a decisiones que tomamos previamente. Eso es todo».

