La dueña de la heladería «Santo Gelato» en Mónaco comparte detalles íntimos sobre la vida cotidiana de la pareja y sus preferencias heladeras.

Nicoletta Stampfl, dueña de la heladería «Santo Gelato» en el Principado de Mónaco, ha desvelado en una entrevista para la revista semanal Dipiù detalles sobre las costumbres y los sabores de helado preferidos de Jannik Sinner. La heladería se encuentra estratégicamente ubicada justo debajo del edificio donde residen Sinner y Laila Hasanovic, en el exclusivo barrio de La Condamine. Esta cercanía le ha permitido a Nicoletta obtener una visión particular de la vida diaria del tenista número 1 del mundo cuando está en casa.
Jannik y Laila
Nicoletta describió a Laila como «amable, hermosa y sencilla», cualidades que, según ella, comparte con Jannik. También mencionó que la pareja se comunica en inglés. La heladería, situada en un vecindario tranquilo y frecuentado por celebridades, ofrece a Sinner un entorno donde puede mantener un cierto grado de normalidad. Sinner, un auténtico conocedor de helados, tiene la costumbre de probar varios sabores antes de tomar una decisión. Sin embargo, sus elecciones finales son consistentemente el pistacho y la cereza negra (amarena). Antes de emprender su viaje para la temporada de verano en las canchas duras americanas, se dice que él y Laila adquirieron una tarrina de un kilo y esperaron pacientemente fuera del establecimiento.

Clientes Ilustres
Dada su ubicación en Montecarlo, la heladería «Santo Gelato» cuenta con una nutrida clientela de personalidades, incluyendo a otros tenistas de renombre como Bolelli, Medvedev y Dimitrov. Incluso la leyenda del tenis, Rafael Nadal, era un asiduo visitante durante sus estancias y entrenamientos en la zona. Nicoletta lo recuerda como «el más simpático de todos», siempre curioso por aprender a elaborar helado y preguntando a su marido por los secretos de la casa. Aunque Sinner va por buen camino en cuanto a simpatía, la dueña afirma que «nunca habrá otro Nadal» en el circuito. Esta heladería excepcional permite a figuras de alto perfil, como Sinner, disfrutar de los placeres simples de la vida, como compartir un helado con su pareja, sintiéndose como cualquier persona «normal».

