
Tras los recientes aplazamientos de varios partidos programados para esta semana, la Euroliga ha tomado la decisión de reubicar a sus tres equipos con base en Oriente Medio. Esta medida afecta al club de Dubái, así como al Maccabi y al Hapoël Tel-Aviv, todos impactados por la escalada del conflicto observada en la región en los últimos días.
Para los emiratíes, que hasta ahora no habían tenido que jugar fuera de su base, Sarajevo, la capital de Bosnia y Herzegovina, se perfila como su nueva casa. Por su parte, el Maccabi Tel-Aviv regresará a Belgrado y el Hapoël Tel-Aviv se establecerá en Sofía. Estas ciudades ya habían albergado los partidos como locales de los clubes israelíes al inicio de la temporada.

