El luchador amateur de artes marciales mixtas (MMA) Robert Buskey ha sido sentenciado a 27 años de prisión tras declararse culpable de asesinato en segundo grado por la trágica muerte de su hija de 5 años, Charlotte.
Buskey, de 35 años y originario de Schenectady, Nueva York, tuvo una carrera modesta en el circuito amateur, incluso llegando a ganar un título de peso superpesado. Sin embargo, su historial profesional ahora está completamente ensombrecido por el atroz crimen cometido contra su propia hija, un acto que le valió notoriedad mucho más allá de cualquier logro deportivo.
Los informes indican que Charlotte falleció debido a la sed y el hambre extremas. Su hermano de 3 años también fue descubierto en un estado de grave abandono, confinado dentro de una jaula. Ambos niños dieron positivo por cocaína. Los investigadores revelaron que durante este período, Buskey pasó el tiempo consumiendo drogas y jugando videojuegos, descuidando por completo a sus hijos a pesar de que la casa estaba abastecida con comida.

Charlotte fue encontrada encerrada por su padre en una habitación sin cama, lo que obligaba a la joven niña a buscar consuelo en un corralito de tamaño insuficiente.
Un informe de la Fiscalía de Distrito del Condado de Schenectady describió vívidamente la terrible condición de Charlotte, afirmando que sus «ojos estaban hundidos en su cráneo y su cuerpo completamente emaciado» debido a la severa privación de alimentos y agua. Robert Buskey recibió la pena máxima permitida por la ley tras su declaración de culpabilidad.

