El alero serbio, reciente campeón de la Euroliga con el Fenerbahce, comienza su aventura en Milán con claridad: «La salud y el sacrificio son fundamentales. El verdadero liderazgo se demuestra con el ejemplo, no solo con las palabras.»

El recorrido de Marko Guduric con Olimpia Milano comenzó precisamente en su tierra natal, Serbia, con dos partidos consecutivos. Formado baloncestísticamente en el Estrella Roja, el equipo que lo lanzó tras llegar a los dieciocho años desde Priboj, un pequeño centro en la frontera con Bosnia. El martes finalmente debutó con la camiseta de Armani, después de una pretemporada marcada por una tendinitis post-Europeo. Su impacto fue inmediato: en un momento crítico del partido, con la calma de quien sabe decidir, tres triples fueron suficientes para dar la vuelta al encuentro a favor de Milán.
El entrenador Messina comentó: «Sabíamos que podría ayudarnos desde el principio. A pesar de jugar menos de 17 minutos, lo utilizamos en los momentos clave del partido y, como los campeones, fue decisivo: tomó las decisiones correctas, encestó canastas importantes y, lo que es más importante, transmitió tranquilidad y confianza al equipo».
Esta noche, Olimpia vuelve a la cancha, siempre en Belgrado pero contra el Partizan, aún sin Lorenzo Brown, pero con un Guduric extra. Considerado el gran fichaje de verano de Milán, Guduric ganó la Euroliga hace unos meses con el Fenerbahce, no como un simple actor secundario, sino como el alma del grupo. Con la esperanza de aprender italiano antes de que termine la temporada, Guduric ya tiene claros los objetivos: «Tenemos el equipo adecuado. El objetivo es llegar a los playoffs y luego ver qué pasa.» Cabe destacar que Olimpia no ha llegado a los playoffs desde 2022.
Marko, visto desde fuera, ¿qué cree que le faltó al Olimpia en las últimas tres temporadas?
«No puedo decirlo con certeza porque no estaba aquí, pero ahora tenemos un equipo muy bueno, con el equilibrio justo entre experiencia, juventud y talento. Estoy extremadamente motivado; este equipo merece alcanzar al menos los playoffs de la Euroliga, y lo mismo se aplica al club y a la organización de alto nivel. Por lo tanto, nuestro objetivo principal este año debe ser llegar a los playoffs. Sería un resultado fantástico, considerando la dificultad de la Euroliga y el aumento de los equipos de primer nivel que invierten grandes recursos.»
¿Qué papel jugó el entrenador Messina en su decisión de venir a Milán?
«Hablé mucho con el entrenador y su presencia fue una razón fundamental para mi decisión. También conversé extensamente con el GM Stavropoulos y me gustó el proyecto, la idea detrás del club.»
¿La decepción con la selección serbia este verano ha aumentado su motivación para la temporada del club?
«Absolutamente sí. Sin embargo, la selección es un contexto diferente. Aquí solo quiero rendir bien y ganar. Tenemos las piezas adecuadas y la motivación nunca falta. Para mí, este es un nuevo y emocionante desafío: después de muchos años en el Fenerbahce, cambiar de club y de liga, saliendo de mi zona de confort, me motiva mucho. Me gusta el equipo, lo que veo y el camino que estamos emprendiendo. Claramente, hay mucho trabajo por hacer y el éxito no llega fácil ni de la noche a la mañana.»
¿Qué es lo que más le gusta de este grupo?
«Conozco bien a Booker, Brown y Cancar, habiéndolos enfrentado como oponentes en el pasado. Me gusta la idea de un equipo prácticamente nuevo, con muchas caras cambiadas y mucha experiencia. Y luego están jóvenes talentos hambrientos de éxito como Ellis, Bolmaro y Mannion.»

¿Razones para creer?
«Tenemos todas las piezas correctas. Por eso, será crucial mantener una buena condición física: la temporada es larga y necesitamos que todos estén disponibles y listos para jugar, ya sean 5 o 10 minutos, con total dedicación al equipo.»
¿Cuándo podrá considerar esta una temporada exitosa?
«La ambición es siempre apuntar a lo más alto. Sin embargo, después de hablar con mis compañeros y el cuerpo técnico, entiendo la importancia de ir paso a paso. En Italia, una temporada exitosa significaría ganar la liga y la Copa de Italia, objetivos no alcanzados el año pasado. En la Euroliga, llegar a los playoffs representaría un paso adelante significativo. Pero la temporada es larga y la Euroliga, ahora con más equipos, es extremadamente competitiva.»
En el Fenerbahce fue campeón, desempeñando un rol de líder. ¿Cómo podrá beneficiar esta experiencia al Olimpia Milano?
«La palabra `líder`… no me gusta mucho. Para mí, el verdadero liderazgo se ejerce con el ejemplo. Hablar puede ser útil, pero lo que realmente importa son las acciones. Se trata de asegurar que todos estén alineados, en el vestuario y luego en la cancha: comprender los objetivos y anteponer el equipo a los intereses individuales. Creo que todos podemos ser líderes y trabajaremos en esta dirección. Es un juego de equipo, y el equipo es lo más importante. No existe el `yo`, existe el `nosotros`. Debemos estar todos en la misma sintonía: creer los unos en los otros y en el entrenador. Y tener paciencia.»
