A pesar de contar con una plantilla muy joven e integrar a tres novatos de la NCAA, el SIG Estrasburgo no pudo garantizar suficientes minutos de juego a su joven promesa Maxence Lemoine para la temporada actual. Por ello, el club optó por cederlo a La Rochelle, en Élite 2, donde sus actuaciones son muy alentadoras en su primera temporada profesional completa, promediando 12 puntos y 3 asistencias.
Allí, descubrió un estilo de juego más físico y robusto que el de la Betclic Élite, una experiencia que, según sus declaraciones a Sud-Ouest, le ha permitido fortalecerse. Explicó: «En la cancha, es realmente duro, los jugadores son físicos, los árbitros dejan jugar un poco más, hay más contacto. He aprendido a recibir mejor los golpes, lo que me será útil. A veces es un juego menos estratégico, menos basado en el CI baloncestístico, pero me sienta bien, me forja. He ganado unos kilos y ahora, yo tampoco dudo en dar golpes.»
Durante el Media Day del Young Star Game, celebrado este miércoles, el joven base indicó que su etapa en la segunda división probablemente está llegando a su fin. De hecho, considera «muy probable» un regreso a Estrasburgo, su club de formación, a partir de la próxima temporada.
La Oportunidad Ideal
Esta temporada, la presencia de jugadores como Mike Davis Jr, Abdoulaye Ndoye y Marcus Keene hacía que las posiciones de la retaguardia de Estrasburgo estuvieran particularmente congestionadas. Sin embargo, los directivos alsacianos no han descuidado a su joven prodigio; el Director Deportivo Nicola Alberani se mantiene regularmente en contacto con el Stade Rochelais para seguir su evolución.
A mediados de febrero también se celebró una reunión entre Lemoine y el entrenador Janis Gailitis para hablar de la próxima temporada. Esta es una oportunidad favorable, ya que el estilo de juego del técnico letón implica fuertemente a los bases y escoltas, lo que encajaría perfectamente con el perfil del jugador originario de Auxerre.
Además, puede basarse en la experiencia de otros jóvenes jugadores que se quedaron en el club, como Jahel Trèfle y Oscar Wembanyama, quienes tuvieron buenas oportunidades con el equipo profesional. «Claro, les hago preguntas,» afirmó. «Trabajan todos los días con el entrenador. Recibo buenos comentarios de ellos. También pude ir a ver un partido con mis propios ojos después del parón. Era tal como me lo contaron, así que estoy bastante contento.»
Sin embargo, el joven francés no olvida su objetivo principal a corto plazo: terminar con broche de oro en La Rochelle. «Estoy muy concentrado en este final de temporada,» declaró. «Es importante para mí terminar bien, porque no creo que me quede la próxima temporada. Tengo muchas ganas de vivir los playoffs con el club. La gente trabaja muy duro, el club intenta evolucionar, se ponen los medios para que tengamos éxito.»

