El Gran Premio de Tailandia ha dejado una profunda huella en el paddock. Mientras Aprilia celebra su dominio y la destacada victoria de Marco Bezzecchi, Ducati se encuentra lidiando con sus heridas. Según Chicho Lorenzo, padre de Jorge y un agudo observador del campeonato, la preocupación era evidente en el box italiano. Con un Marc Márquez mermado físicamente, una moto que ya no parece tan superior y rivales que avanzan a pasos agigantados, los «Rojos» tienen motivos para inquietarse.
El Gran Premio de Tailandia de 2026 podría significar un punto de inflexión en la jerarquía de MotoGP. Ducati, hasta ahora considerada intocable, se encontró en Buriram con una realidad que hacía tiempo no experimentaba: su hegemonía ya no está asegurada. El artífice de este sacudón fue, sin duda, Marco Bezzecchi.
El piloto italiano ofreció una actuación deslumbrante en Tailandia, consiguiendo la pole position y dominando la carrera con más de cinco segundos de ventaja sobre sus perseguidores. Una victoria contundente e incuestionable que subraya el notable y continuo avance de Aprilia Racing.
En un circuito que Marc Márquez había dominado el año anterior, la situación dio un giro inesperado y la jerarquía se invirtió por completo.
Bezzecchi se erigió como el auténtico protagonista del fin de semana, mientras que la carrera de Márquez se desmoronaba tras un incidente con un bordillo que le causó un pinchazo inoportuno. La consecuencia fue histórica: Ducati se marchó de un Gran Premio sin subir al podio por primera vez en 88 carreras, una estadística que ilustra la magnitud del revés y la sorpresa generalizada.
En Borgo Panigale, la preocupación empieza a ser patente. El propio Francesco Bagnaia fue directo al reconocer que quizás Ducati ya no tenga la moto más rápida de la parrilla, una declaración que resuena con fuerza en el paddock.
Esta es una situación atípica para un fabricante que ha dominado el campeonato durante varias temporadas. En el programa Fast and Curious, Chicho Lorenzo, padre de Jorge Lorenzo, describió una atmósfera reveladora en el box italiano.
«El domingo, noté mucha inquietud en el box de Ducati, especialmente en Davide Tardozzi, quien nunca ha ocultado sus emociones», comentó Lorenzo. La tensión era palpable. «Uno de los mecánicos se llevaba las manos a la cabeza. Y, sobre todo, Gigi Dall’Igna parecía muy preocupado, algo poco habitual en él.»
La presión aumenta, ¿es Brasil ya una etapa decisiva para Ducati?
La tensión ya había aumentado durante la carrera al sprint, cuando Márquez se vio obligado a ceder su posición a Pedro Acosta tras una maniobra considerada demasiado agresiva por la dirección de carrera.
Las cámaras del paddock captaron un momento inusual: Gigi Dall’Igna intentando tranquilizar a un Márquez visiblemente frustrado. Un gesto poco común para un campeón del mundo acostumbrado a mantener el control en todo momento.
Pero más allá de los incidentes en pista, otra preocupación ronda al actual campeón.
Según diversas fuentes del paddock, Márquez pareció estar físicamente agotado durante todo el fin de semana en Buriram. Una condición que podría estar relacionada con la fractura de clavícula que sufrió al final de la temporada anterior, y que podría estar afectando su rendimiento.
El expiloto de MotoGP Sylvain Guintoli también destacó las dificultades del español durante la carrera. Y esta observación no es menor: Buriram fue solo la primera de las 22 pruebas del campeonato de 2026, lo que implica una larga y exigente temporada por delante.
La próxima cita del campeonato, que se disputará en el flamante circuito brasileño, completamente nuevo para todos, podría ofrecer un primer veredicto crucial.
En una pista totalmente desconocida, todos los equipos partirán en igualdad de condiciones, sin datos previos. Si Aprilia reafirma su superioridad en estas circunstancias, el mensaje será claro: el dominio de Ducati podría quedar relegado al pasado.
Y Marco Bezzecchi ya no tiene dudas. Aprilia no viene para ser un mero participante o un equipo sorpresa; viene a luchar por el título con todas sus fuerzas.

