El tenista australiano Nick Kyrgios admitió haber sentido una gran presión y nerviosismo durante su reciente enfrentamiento contra la número uno del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka. Este esperado duelo, calificado por muchos como la `Batalla de los Sexos`, concluyó con la victoria de Kyrgios por un marcador de 6/3, 6/3.
Nerviosismo y la presión del desafío
Tras el partido, el australiano reflexionó sobre la intensidad del encuentro, señalando que la victoria no fue tan sencilla como el marcador podría sugerir.
«¿Que si estaba nervioso? Por supuesto que lo estaba. Creo que pocas personas levantarían la mano voluntariamente para ponerse en esa situación, especialmente considerando mi estado físico actual. Aryna estaba completamente preparada para este desafío.»
«El marcador fue mucho más ajustado de lo que parece a primera vista. Sentí una presión enorme; ella casi logra recuperar el *break*. Cuando las gradas empiezan a animarla, todo puede cambiar en cualquier momento.»
Un regreso emocional a la élite
Kyrgios también compartió la carga emocional de volver a competir al más alto nivel después de enfrentar problemas de salud y lesiones, destacando la importancia de haber superado a una figura como Sabalenka.
«Estaba realmente muy nervioso. Todo el mundo había estado hablando de este partido durante los últimos seis meses. Si recuerdas dónde estaba yo hace dos años —ni siquiera podía usar mi mano derecha—, volver a la cancha y competir contra una tenista tan grandiosa como Aryna es, honestamente, muy emotivo», concluyó el australiano.

