Quimper se enfrenta a serias dificultades desde su regreso a la Élite 2, encontrándose ahora a solo dos victorias de Évreux, el equipo justo por encima de la zona de descenso. Con el objetivo de intentar asegurar su permanencia en la segunda división para el final de la temporada, la directiva del club bretón ha decidido prescindir de los servicios de su entrenador, Thibault Wolicki, una decisión tomada de mutuo acuerdo.
Un comunicado oficial ha informado que Hans Lhermitte, actual entrenador del equipo juvenil de Quimper (Espoirs), asumirá las riendas del primer equipo de manera interina. La tarea se presenta ardua para los ‘Béliers’ (Apodos), quienes aún deberán enfrentarse a equipos destacados como Roanne y Blois, antes de un partido crucial contra el ALM Évreux, que ya se perfila como una verdadera final.

