Tras la eliminación del SIG en los cuartos de final de los playoffs a manos del club de la capital, se difundieron dos videos. El primero buscaba resaltar supuestas faltas de William Pfister. El segundo, publicado 48 horas después, mostraba a Louis Labeyrie corriendo con una pancarta falsa que decía: «Cancún, nos vamos de vacaciones».
Jérôme Rosenstiehl, presidente del Strasbourg, reaccionó a estos hechos en el diario DNA:
«Respecto a Louis, es una provocación y me parece patético. En cuanto a William, es ignoble, y de hecho fui yo quien intervino ante la Liga para que el video fuera eliminado. No puedo tolerar que se deseche a uno de mis jugadores.»
«Es totalmente inaceptable y no está a la altura de un club que aspira a ser uno de los más grandes de Europa, o al menos pretende serlo, cuando tiene cinco veces más presupuesto que nosotros. Si cada club establece sus propias reglas disciplinarias después de una derrota, vamos directo al abismo y se volverá totalmente inmanejable.»
«Existe una comisión para juzgar este tipo de cosas; no le corresponde a París hacerse justicia por sí mismo, ni a los jugadores evaluar si un partido ha sido violento o no. Por eso le he pedido a Philippe Ausseur (el presidente de la Liga Nacional de Baloncesto) que examine este asunto de cerca.»
(Nota: Se ha omitido la publicidad y la fuente original del texto).

