El equipo de baloncesto ESSM Le Portel ha cerrado una temporada desastrosa, sufriendo su trigésima derrota en treinta partidos. A pesar de la mala racha, la afición local ha demostrado un apoyo incondicional, llenando el pabellón y creando una atmósfera excepcional, algo que el entrenador interino Arnaud Ricoux destacó como único en Le Portel.
La temporada del ESSM Le Portel ha estado marcada por problemas económicos y deportivos, incluyendo la partida de sus mejores jugadores, Ivan Février y Mike Smith, así como varias lesiones. El equipo ha tenido que recurrir a jóvenes promesas para completar la plantilla, terminando con una diferencia media de 25.1 puntos en sus partidos.
Si bien el equipo no ha conseguido ninguna victoria oficial en liga, sí que obtuvieron un triunfo en la cancha contra Limoges el 28 de octubre. Sin embargo, esta victoria les fue retirada por la DNCCG (Dirección Nacional de Control de Gestión de Clubes) debido a la «presentación de cuentas o documentos de previsión no fieles y sinceros».
La historia del baloncesto francés registra un hito similar en la temporada 1969-70, cuando el Paris Université Club (PUC) terminó la campaña sin puntos. En aquella época, la liga Nationale 1 contaba con tan solo 12 equipos.
Curiosamente, en la plantilla del PUC de aquella temporada se encontraba Michel De Fautereau, un jugador interior de 2.00 metros. Michel De Fautereau tuvo una hija, Elodie, quien también alcanzó un nivel semiprofesional en el baloncesto. Elodie, a su vez, es madre de varios hijos, entre los que se encuentra el reconocido jugador Victor Wembanyama.
Una de las razones aducidas para el fracaso del PUC en aquella temporada fue la negativa del club a fichar jugadores extranjeros, una tendencia que otros equipos como ASVEL, Bagnolet y Nantes también siguieron, suponiendo una desventaja considerable frente a los equipos que sí incorporaban talento internacional.

