Casi una semana después de la final de la Euroliga, en la que el Real Madrid cayó derrotado frente al Olympiacos por 92-85, el entrenador blanco, Sergio Scariolo, ha expresado públicamente su descontento con el arbitraje del encuentro. Según Scariolo, esta percepción de injusticia es compartida por una parte significativa de la comunidad del baloncesto europeo.
«No hay duda de que hemos sufrido una injusticia», declaró Scariolo, destacando la sorpresa ante la unanimidad de opiniones neutrales en el ámbito del baloncesto europeo. «Yo comparto esa opinión. He intentado revisar la situación con objetividad y pragmatismo, y he llegado a las mismas conclusiones que otros observadores. Y no me refiero a aficionados, sino a jugadores y personas con un profundo conocimiento del baloncesto».
Las quejas se centran principalmente en decisiones arbitrales tomadas en los momentos cruciales del partido. Si bien el Olympiacos se benefició de dos faltas consideradas generosas en los últimos dos minutos, también se señala una acción en los instantes finales donde se pitaron tres tiros libres a Facundo Campazzo, a pesar de que este pareció buscar el contacto.
Scariolo insinuó que el Real Madrid podría tomar medidas tras este sentir de agravio.
«Hemos recibido una injusticia. No voy a pronunciarme sobre cómo el club gestionará esto. Soy el entrenador, pero no puedo actuar como una avestruz, esconder la cabeza y fingir que no he visto nada».

