François Lamy, reconocido por su profunda comprensión del tema, comparte reflexiones sobre la aspiración de la JL Bourg de competir en la Euroleague. Con experiencia previa en la obtención de licencias permanentes con ASVEL y en la gobernanza de la competición en Zalgiris Kaunas, Lamy enfatiza la importancia de estudiar esta posibilidad a fondo y con seriedad, sin devaluar el mérito deportivo.
¿Sueño o realidad?
«Es un sueño para muchos en el baloncesto, un objetivo máximo», afirma Lamy. «Por ello, tenemos el deber de estudiar el tema seriamente, sobre todo para no menoscabar la noción de mérito deportivo. Es crucial protegerla, ya que permite que mucha gente sueñe y tenga ambiciones. Soñar y ambicionar no debe ser exclusivo de una élite protegida por recursos financieros. Ignoraríamos la realidad del 99,99% de los apasionados por este deporte. Por lo tanto, analizaremos todo con seriedad, sin tomar nada a la ligera, dentro de un contexto general que creo conocer bien.»
El pliego de condiciones:
«El pliego de condiciones no ha variado tanto», explica Lamy. «La obligación de una sala de 5.000 espectadores para los clubes con ‘licencia de club asociado’ es casi original. La implementación de los mecanismos del Fair Play Financiero en 2024 introdujo un suelo salarial, con la complicación adicional de que los gastos salariales quedan excluidos de este cálculo, lo que es extremadamente perjudicial, e incluso injusto, para países con alta fiscalidad salarial.»
«Más allá del pliego de condiciones, lo que ha evolucionado significativamente es la realidad financiera general. El movimiento inflacionista global en el mercado del baloncesto ha elevado los salarios ‘promedio’ a niveles que hace pocos años eran salarios de élite. La mayoría de las plantillas de la Euroleague están compuestas por jugadores con salarios anuales medios cercanos al millón de euros netos. Esto es muy nuevo y yo no lo viví, ya que dejé la Euroleague en 2022 al incorporarme a la JL.»
Intercambiar antes de LA decisión:
«Nos reuniremos con muchas personas para tener toda la información necesaria y tomar la mejor decisión», asegura Lamy. «Tengo la suerte de haber mantenido el contacto con muchos directivos de clubes de Euroleague con licencia permanente, quienes, no olvidemos, son los propietarios de la Euroleague a través de sus licencias. Por lo tanto, es importante dialogar con ellos para comprender sus aspiraciones y objetivos para la Eurocopa, y consecuentemente para el ganador de la Eurocopa, tanto esta temporada como en el futuro.»
«Nos encontramos en una fase de gran incertidumbre en el panorama de las competiciones internacionales de baloncesto. Mientras las certezas son enemigas del progreso, las incertidumbres son aniquiladoras. Por ello, consultaré a muchas personas, intercambiaré pareceres con los actuales dirigentes de la Euroleague, no para ‘defender el expediente’ de la JL Bourg, sino para captar bien el lugar que este proyecto de club podría ocupar en la Euroleague actual. Luego, compartiré el resultado de esta consulta con los directivos del club y el Presidente, quienes, al final, serán los que tomen la decisión definitiva. Solo sé que, sea cual sea, será la correcta y tendrá efectos positivos a largo plazo.»
